1. Consigue información extra sobre la empresa y el puesto que ofrecen Recoge información sobre la empresa. Averigua lo más que puedas acerca del puesto que ofrecen. Mientras más información obtengas sobre el puesto y los requerimientos del empleador, podrás demostrar de mejor forma el aporte que le serás a la empresa.
Lee cuidadosamente el anuncio de la oferta de empleo, el cual generalmente te dirá algo sobre los intereses del empleador. Piensa en cómo puedes agregar valor. El conocimiento que uno tiene sobre el negocio de un eventual empleador, su dimensión, productos, servicios, o algún evento noticioso reciente, siempre impresionan al entrevistador y le brindan confianza a uno. Consigue un informe anual de la empresa. Lee artículos sobre la empresa en diarios y revistas. Busca información sobre la empresa en internet. Si fuera posible, conversa con los representantes de otras compañías en el mismo rubro. Realiza una lista con preguntas sobre la empresa y el puesto. De esta manera, demuestras tu interés e iniciativa. No hagas preguntas sobre beneficios o del sueldo durante la primera entrevista.
Ejemplos:
2. Prepárate para las preguntas de la entrevista Practica las respuestas de la entrevista con tus amistades o parientes, pero no intentes memorizarlas. Para lograr una entrevista exitosa, es fundamental actuar como uno mismo. Las respuestas deben parecer lo más natural posible para aquellos que escuchan.
Prepárate, ya que serás la persona que va a estar hablando tres cuartas partes del tiempo. El entrevistador querrá ver si sabes expresarte eficazmente, y cuan informada/o estás sobre la empresa/industria.
Si has tomado un tiempo para pensar en cómo podrías generar valor a un empleador específico, podrás contestar las preguntas sin problemas, mientras propones ejemplos relevantes dirigidos a sus necesidades específicas.
Preguntas típicas de una entrevista Preguntas tradicionales:
Preguntas sobre tu conocimiento, habilidades y destrezas: Generalmente tratan de aspectos laborales técnicos o de conocimientos básicos pero esenciales para el aprendizaje laboral.
Preguntas situacionales: Te dan una situación hipotética y preguntan cómo la enfrentarías. Con éstas, el empleador puede identificar tu comprensión de procesos específicos, así como tus habilidades interpersonales y en el trabajo de equipo.
Preguntas en base al comportamiento: Estas sirven para evaluar destrezas y habilidades similares a las preguntas situacionales. En base a las preguntas basadas en el comportamiento, el empleador te pedirá que describas tu accionar en una experiencia real. Las acciones pasadas predicen las acciones futuras. Así el empleador entenderá como tu enfrentarías las situaciones de su empresa en base a como enfrentaste otras situaciones. Antes de elegir una situación, medita sobre cómo esta situación demuestra tu habilidad de hacer un buen trabajo con otras personas, de resolver problemas, y darle un buen servicio al cliente. Las preguntas en base al comportamiento usualmente empiezan con: “Cuéntame sobre esa vez que tu….”
Preguntas de simulación: Esta es otra forma que usan los empleadores para evaluar la reacción frente a ciertas situaciones. Por lo general se usan para evaluar cómo uno abordaría el trabajo de servicio al cliente u otros asuntos. Harán una breve descripción de la situación, y te darán la oportunidad de demostrar tus reacciones. Si crees que los empleadores van a usar la simulación, pídele a un amigo o amiga que te ayuden a practicar y que te den retroalimentación.
3. Prepara tus referencias Avísales con tiempo a las personas en tus referencias que vas a ir a una entrevista para un puesto. Cuéntales de la empresa y del puesto al que estás postulando. Les puedes pedir específicamente que mencionen las habilidades claves que tienes, y que son importantes para un puesto dado.
4. Practica la presentación Muchas veces la decisión de contratar se toma en los primeros 30 segundos. Da una buena primera impresión: practica abriendo la puerta, entrando a la habitación, extendiendo la mano para saludar con confianza, sonriendo cuando te presentas. Lleva tu maletín, portafolios, o cartera en tu mano izquierda. Deja la mano derecha disponible para poder estrechar la mano.
Antes de la entrevista Come algo liviano como una hora antes de la entrevista, ya que necesitarás mucha energía para desempeñarte bien. Usa ropa apropiada, preferiblemente algo un poco más formal de lo que usualmente usas para el trabajo. Antes de la entrevista, tranquilízate con respiraciones profundas, ya que te ayudará a concentrarte mejor.
Recuerda que debes traer:
Actúa correctamente durante la entrevista Saber escuchar, tener confianza y consciente de la calidad de la presentación son aspectos claves para una entrevista exitosa. Los empleadores quieren verte entusiasta, informada/o sobre la compañía, con confianza y habilidad para trabajar a gusto en su ámbito. La entrevista también es una oportunidad para que evalúes a la compañía. ¿Quieres trabajar ahí? ¿Puedes contribuir, aprender nuevas habilidades, tener la oportunidad de avanzar? ¿Se te abrirán puertas con este puesto? Debes llegar un par de minutos antes, revisar tu apariencia, ser infaliblemente cortés y agradable en la recepción. ¡Ahora empieza la fiesta!
Tu entrada Antes de decir una palabra, el entrevistador juzgará tu persona, lo cual puede ser decisivo. Una sonrisa, un fuerte apretón de manos, una conducta confiada, amistosa y entusiasta, todo esto puede contribuir positivamente a la primera impresión que tienen de ti.
El lenguaje corporal Tu lenguaje corporal puede expresar más sobre tu personalidad que lo que dices o inclusive la ropa que usas. Concientemente adopta una postura erguida. Nada es tan delatador como andar encorvada/o, o con la quijada caída. Esto indica flojera, indecisión, y falta de profesionalismo. Quédate tranquila/o. Evita todo tipo de movimientos nerviosos con tus manos o pies. Trata de no cruzar y re-cruzar las piernas demasiadas veces. Cualquier expresión corporal nerviosa puede interpretarse como falta de disciplina y autocontrol. Sonríe. Los empleadores siempre prefieren un candidato alegre y entusiasta a una persona aparentemente gruñona, hostil o estresada. Sin embargo, trata de no excederte. Las sonrisas falsas y el humor forzado tampoco son recomendables.
Toma notas – escucha con atención Tomate tu tiempo. Las respuestas precisas y lógicas que abarcan hechos relevantes son más efectivas que las respuestas largas por rodeo. Asegúrate de haber escuchado bien la pregunta y que has entendido. Está bien pedir aclaraciones. Contesta lo que se pregunta. No es necesario responder a todas las preguntas que practicaste.
Mantén la atención en cómo puedes agregar valor. Para probarles cómo es que puedes hacer un aporte explica:
Describe específicamente, con una actitud positiva, lo que puedes hacer. Da algunos ejemplos.
Quizás en tu CV dijiste: “Aumenté las ventas en un 15%.”
En la entrevista dices: “Comprendo la necesidad que tienen de aumentar las ventas en el mercado de turismo nacional. En mi último puesto justamente tuve éxito en esto, ya que desarrolle un enfoque innovador para el servicio al cliente que resultó en un aumento del 15 % en ventas repetidas.”
Como terminar la entrevista Realiza algunas de las preguntas que preparaste previamente. La última pregunta podría ser aquella en relación a la fecha probable en la que tomarán una decisión. No te quedes en el lugar. Agradece, vuelve a expresar tu interés por trabajar con ellos, y sal del lugar. En un momento apropiado, pídele a uno de los entrevistadores que te den una tarjeta de presentación. Agradéceles su acogida cuando salgas.
Una vez terminada la entrevista Ya terminó la entrevista. Aparte de tus suspiros de alivio, hay otras cosas que debes hacer de inmediato: Toma nota sobre algunos de los aspectos de la entrevista, tales como preguntas claves o datos que conseguiste durante la entrevista. Revisa detalladamente esta entrevista. Considera qué cosas resultaron y cuales no. ¿Qué cosas dirías o harías de manera diferente en una próxima entrevista? Haz un seguimiento rápido con una nota de agradecimiento. La nota al entrevistador debe tener un tono positivo, entusiasta, en la cual reiteras tu interés en el puesto. Si en la entrevista había más entrevistadores, escribe una nota a cada uno de acuerdo a sus prioridades. Debes asegurarte de tener los nombres y las direcciones, y que estén bien escritos. Aunque ya te hayan dado la fecha en que avisarán, de todas maneras llama en un par de días. Pero si en dos o tres semanas aún no tienes noticia, llama al entrevistador por teléfono. Y si todavía no han llenado el puesto, reitera tu interés por este puesto. Si resulta que en esta oportunidad no reuniste los requisitos, explícale al entrevistador que te gustaría hacerle algunas preguntas que te ayuden a desempeñarte mejor en el futuro. Algunas de estas preguntas son:
Algunas recomendaciones finales para una entrevista exitosa
Lo que SÍ SE DEBE HACER en la entrevista:
Lo que se NO DEBE HACER en la entrevista: